Cada tortuga que vuelve a su hogar tiene una historia de años de cuidado
Detrás de ese momento tan esperado está el trabajo constante de los guardaparques del Parque Nacional Galápagos en los Centros de Crianza de Santa Cruz, Isabela y San Cristóbal.

Todo comienza desde el nido
Los huevos son cuidadosamente recolectados e incubados hasta el nacimiento de las pequeñas tortugas.
Cada cría recibe seguimiento
Es medida, pesada y marcada para conocer su crecimiento y estado de salud.
Crecer fuertes es parte del proceso
Reciben una alimentación adecuada y permanecen en corrales protegidos durante sus primeros años de vida.
El objetivo es que regresen a casa
Cuando están preparadas, son repatriadas a su isla de origen para continuar su vida en estado natural.
Cada tortuga que vuelve a su hábitat representa una nueva esperanza para recuperar sus poblaciones y conservar uno de los símbolos más queridos de Galápagos.
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Fuente: Facebook Oficial Parque Nacional Galápagos
